Diez cosas que haría si volviera a ser joven

Desde que volví a escribir tengo varias ideas de decálogos, pero creo que esta es la que me ronda la cabeza más a menudo. Hace tiempo que ya no me siento joven. Básicamente, porque no lo soy. Es curioso como hasta los treinta tenía la sensación de ser demasiado joven para muchas cosas y, sin embargo, desde entonces percibo que voy tarde para muchas. O, al menos, más tarde de lo que me gustaría. Digo que es un fenómeno curioso pero debe de ser bastante habitual.


Bueno, ¡al lío! Hay va mi primer decálogo. ¿Qué cosas haría si volviera a ser joven (15-25 años)?

1. Trabajar. Parece un consejo bastante boomer pero tengo varias aclaraciones al respecto. En su momento trabajé a temporadas dando clases particulares, cosa que además me encantaba. Lamento no haberlo hecho de forma más continuada (y con más seriedad). Pero, sobre todo, me arrepiento de no haber trabajado en verano. La mayoría de trabajos son, en mayor o menor medida, una mierda decepcionantes. Además, te quitan tiempo para otras cosas. Pero trabajar siendo una persona joven te permite: a) ganar dinero (aunque no mucho), b) ocupar el tiempo (las peores decisiones que he tomado en mi vida han sido fruto del aburrimiento), y c) darte cuenta de que la mayoría de trabajos (incluso los vocacionales) son decepcionantes. Bueno, y a veces te facilita quitarte la vergüenza de hablar con adultos y conocer a otros pringados gente de tu edad.

2. Aprender idiomas. Otra forma de ocupar esos largos veranos de juventud es estudiar idiomas. Fundamentalmente eso que se conoce como idiomas cooficiales. Que sí, que ya sé que te vas a ir a vivir al extranjero (no seas melón y sácate igualmente el Advanced). Pero, hazme caso, sácate aunque sea el B1 de tu lengua. E igual descubres algo bonito por el camino.

3. Sacarme el carné de conducir. No soy una gran amante del motor, y de hecho suelo utilizar el transporte público siempre que es posible, pero es un hecho que en el mundo en que vivimos viene bien. También es recomendable seguir conduciendo una vez te saques el carné (cuanto antes dejes de ser un peligro, mejor). Además, la autoescuela también puede ser otro lugar donde conocer gente.

4. Pasar tiempo con los amigos (bueno, al menos el tiempo que te dejen 1, 2 y 3). Que no te dé pereza quedar porque hace mal tiempo o porque te pilla mal. Ojo, que para esto a veces viene bien conducir. Si algo es importante durante la juventud es la amistad. En diez años os veréis cuadrando agendas para poder quedar una vez al mes y añorarás aquellos tiempos.

5. Estar con la familia. Un poco por las mismas razones que el punto anterior, y partiendo de la base de que no todas las familias se sienten como un lugar seguro. Si la tuya es así, mis felicitaciones y recuerda que los abuelos (también entran aquí los tíos mayores) no son eternos. Mándales, aunque sea, un meme de gatitos.


¡Yuju, he conseguido llegar a la mitad! Ahora van mis recomendaciones más personales, por así decirlo.

6. Estudia bien, y estudia lo que te guste de verdad. Realmente ambos conceptos están bastante unidos, aunque del primero tengo en mente elaborar un post específico. Porque cuando estudias algo que te encanta el proceso de la chapar es más fácil y rentable. ¿Lo véis? Ya empezamos a ver de dónde sacar tiempo para llevar a cabo los puntos 1 a 5. Pero, ¿cómo sabré qué es lo que me apasiona? Pues explorando. Así es como nos vamos probando a nosotros mismos en diferentes ámbitos. Cuando estás en bachillerato hay dos ideas con las que tu entorno te taladra el cerebro: que ahora hay que centrarse en los estudios y que estudies algo con salidas. Pues bien, yo te animo a que cojas estos consejos con pinzas. Estudia lo justo y necesario. Y estudia aquello que te guste, siempre y cuando te veas haciéndolo en un futuro. Que no necesariamente es lo que le gustaría a tus padres, lo que más valora la sociedad o lo que más dinero te va a dar. Puede que no llegues a trabajar de lo tuyo, pero piensa que si no te gusta lo que estudias la posibilidad de que eso sea así es nula. Y los trabajos decepcionantes siempre estarán  esperando. También es posible que trabajes de lo tuyo y te decepcione, pero al menos lo habrás intentado.

7. Explora. Igual este consejo tendría que haber ido antes. Prueba aficiones de todo tipo. Para esto también viene bien el dinerito que habrás conseguido en 1, aunque realmente hay muchas formas de pasar el tiempo completamente gratuitas. Hazte socio de la biblioteca, si no lo eres ya. Únete a un club de lectura. Escribe un fanzine. Aprende a tocar un instrumento (sí, aceptamos batería). Dibuja, haz cerámica o crochet. Ve a todos los conciertos gratuitos que puedas. Haz cosplay. Rolea. Dale una oportunidad al deporte, hay uno para cada persona. Haz voluntariado o activismo. Si haces algo de esto con amigos, mejor aún. Y recuerda que no tienes por qué ser un erudito en la materia o ser, si quiera, bueno en ello.

8. Haz lo que te guste. Menuda chorrada obviedad, ¿no? Pero es que cuando eres joven te pasas mucho tiempo haciendo (o, mejor dicho, pensando en hacer) los "deberías". Deberías leer clásicos. Deberías escuchar buena música. Deberías ver cine de autor. Y al final ni cumples con tus deberes ni haces lo que realmente te apetece. ¿Que te apetece verte un capítulo de ese k-drama que se acaba de estrenar? Pues hazlo. ¿Que te apetece escuchar los grandes éxitos de Bertín Osborne? Lo mismo digo. Desconozco qué significado tiene todo eso para ti. Podrá parecerme mejor o peor (tengo una opinión de peso sobre lo de separar obra y autor: NO) pero que algo pase tus controles de calidad o no sólo te corresponde juzgarlo a ti.

9. Está bien no destacar. No pasa nada por ser introvertido. Vivimos en una sociedad que nos alienta a pisar la cabeza a los demás destacar a toda costa. Tenemos que crear nuestra marca personal y saber posicionarnos. Ser proactivos. Es más, ser atrevidos, decididos… ¡canallas! (aunque sea para vender hamburguesas). Frescos, innovadores, espontáneos… Ser uno mismo pero todos iguales, ese es el truco, ¿no? Pero es que hay gente a la que no nos sale. Si tú eres uno de ellos lo sabrás. Es posible que te hayan llamado "mosquita muerta" en más de una ocasión. Pero no hay nada de malo en ser así, de verdad. Siéntete cómodo en tu piel (para esto también ayuda no ser una mierda de persona intentar hacer el bien).

Bueno Cris, y si tengo que trabajar, estudiar idiomas, sacarme el carné, pasar tiempo con mis seres queridos, estudiar lo que me gusta y cultivar media docena de aficiones (incluyendo un par de guilty pleasures)… todo ello siendo yo mismo ¿de dónde saco el tiempo? En serio…

Pues, mira, siendo coherente con uno mismo. Que a parte de todo lo anterior pasa por…

10. Mantenerte alejado de gente que no te quiere (en su vida). Creo que se entiende, ¿verdad? Incluyo a toda esa gente que aunque supuestamente te quiere te trata "regulinchi". Hay algunos de los que no podemos escapar, por supuesto. No nací ayer. Pero con el resto ayuda mucho.

Bueno, y hasta aquí mi decálogo de hoy, qué espero que os haya gustado.

Comentarios